El Contrato de Aprendizaje tiene dos contratos dentro. La mayoría solo conoce uno.
El Contrato de Aprendizaje del SENA tiene dos contratos dentro. El primero es el que firmás: salario, duración, derechos, obligaciones. El segundo es el que no firmás pero que determina tu futuro laboral: la evaluación continua que la empresa hace de tu actitud, tu disposición y tu capacidad de aprendizaje. La guía completa incluye los dos.
⚡ Lo que vas a encontrar acá
- Los dos contratos: el escrito y el no escrito
- Qué cambió con la Ley 2466 de 2025
- Tus derechos completos como aprendiz
- Lo que la empresa evalúa y no te dice
- Cómo presentar esta experiencia en la hoja de vida
Cuando el SENA te prepara para el Contrato de Aprendizaje, te explica lo que dice el papel: cuánto vas a cobrar, cuánto dura, a qué tenés derecho, qué responsabilidades tenés. Esa información es real, importante y necesaria.
Lo que nadie te explica antes de empezar es que hay un segundo contrato. No está firmado, no está en ningún documento, pero es el que va a determinar si al terminar la práctica conseguís empleo o no. Ese contrato es la evaluación que la empresa hace de vos todos los días — y la mayoría de los aprendices no sabe que está siendo evaluado en esas dimensiones hasta que el contrato termina.
Esta guía cubre los dos.
El primer contrato: lo que dice la ley
El Contrato de Aprendizaje es una modalidad especial regulada principalmente por la Ley 789 de 2002, que establece el marco general de la relación entre el aprendiz, la empresa y la institución educativa. Desde 2025, la Ley 2466 amplió considerablemente los derechos del aprendiz.
Los aspectos fundamentales que cubre el contrato formal:
Remuneración según la etapa. En etapa lectiva, el apoyo de sostenimiento equivale al 75% del salario mínimo legal vigente. En etapa práctica, sube al 100% del SMLV. Para aprendices universitarios, la ley establece que en ninguna etapa puede ser inferior al mínimo.
Seguridad social y prestaciones. Con los cambios de la Ley 2466 de 2025, el aprendiz tiene acceso a afiliación en salud (EPS), riesgos laborales (ARL) y pensión según la etapa del contrato, además de prestaciones sociales — prima, cesantías y vacaciones — que no existían en el régimen anterior.
Naturaleza laboral especial. La Ley 2466 reconoció al Contrato de Aprendizaje como un contrato laboral especial durante la etapa práctica, lo que amplía la protección del aprendiz y aclara varios puntos que antes generaban disputa jurídica.
Los dos contratos — el que firmás y el que no firmás
Esto es lo que la mayoría de los aprendices no entiende hasta que ya es tarde:
El contrato escrito protege tus derechos. El no escrito determina tu futuro. Los aprendices que entienden esto desde el primer día tienen resultados notablemente diferentes a quienes lo descubren al final.
Lo que la empresa evalúa — y no aparece en ningún formulario
Las empresas que vinculan aprendices suelen tener una pregunta implícita que nunca se hace en voz alta: ¿podría ver a esta persona trabajando acá de forma permanente? Esa pregunta empieza a responderse desde la primera semana y acumula evidencia durante todos los meses siguientes.
Lo que evalúan — y no está en ningún formulario de desempeño:
Puntualidad y consistencia. No en el primer mes, cuando todos son puntuales porque todo es nuevo. En el cuarto mes, cuando ya no hay presión de causar buena primera impresión. La consistencia en los detalles pequeños es exactamente lo que los supervisores observan y recuerdan.
Cómo reaccionás cuando no sabés algo. Un aprendiz que reconoce lo que no sabe y pregunta genera más confianza que uno que intenta disimular. La empresa sabe que estás aprendiendo — lo que evalúa es si esa actitud de aprendizaje es genuina.
Iniciativa sin que se la pidan. La diferencia entre "cumplir las funciones asignadas" y "notar que hay algo que se puede mejorar y proponerlo" es exactamente lo que distingue a un aprendiz promedio de uno que recibe una oferta de empleo al terminar.
La relación con el equipo. Los supervisores no evalúan solo el trabajo individual — evalúan si esa persona encaja en la dinámica del grupo. Alguien que se integra, colabora y comunica bien es un candidato a contratar. Alguien que trabaja bien pero en aislamiento es más difícil de justificar ante Recursos Humanos.
Tus derechos como aprendiz — los que sí tenés que conocer
El desconocimiento de los propios derechos es uno de los problemas más frecuentes entre los aprendices colombianos. Estos son los que la Ley 789 y la Ley 2466 garantizan:
⚠️ Si la empresa incumple alguno de estos derechos
El primer paso es documentar el incumplimiento y acudir al SENA o a la institución educativa que gestiona el contrato. El Ministerio de Trabajo de Colombia también tiene canales para denuncias formales. No es necesario tolerar incumplimientos para "no perder el contrato".
Lo que cambió con la Ley 2466 de 2025
Antes de 2025, el Contrato de Aprendizaje tenía una naturaleza formativa que limitaba la protección del aprendiz. La Ley 2466 cambió eso de forma significativa:
Reconoció la naturaleza laboral especial del contrato durante la etapa práctica, lo que amplió el acceso a derechos que antes no existían. Incorporó prestaciones sociales — prima, cesantías e intereses sobre cesantías — que no estaban garantizadas en el régimen anterior. Clarificó las condiciones de remuneración mínima para aprendices universitarios. Y fortaleció el marco de protección en caso de incumplimiento por parte de la empresa.
Para quien evaluó este contrato hace años y lo descartó por las condiciones, vale la pena revisarlo de nuevo. El marco legal actual es considerablemente más favorable.
Cómo incluir esta experiencia en la hoja de vida
La etapa práctica del Contrato de Aprendizaje va en la sección de Experiencia Profesional, con el mismo formato que cualquier cargo laboral. No es un requisito académico que se menciona al pasar — es experiencia real en una empresa real.
La estructura correcta incluye el nombre de la empresa, el cargo (Aprendiz + área), el período exacto con mes y año, las funciones principales descritas con verbos de acción, y si hubo algún resultado concreto, ese dato también va. Una referencia del supervisor directo — con nombre, cargo y teléfono — completa el perfil de forma que ninguna otra sección del CV puede reemplazar.
💡 Antes de que termine el contrato
Pedí la referencia laboral antes de salir, no después. En la última semana del contrato, cuando la relación todavía está activa, es el momento ideal. Una vez que el aprendiz deja la empresa, el contacto se enfría rápido y los detalles de lo que hizo se vuelven difusos.
El contrato de aprendizaje como punto de partida, no como destino
El Contrato de Aprendizaje no es el empleo — es la puerta al empleo. La diferencia entre quienes salen con una oferta y quienes salen con una carta de agradecimiento no está en el contrato escrito. Está en cómo se relacionaron con el contrato no escrito durante todos esos meses.
La buena noticia es que ese segundo contrato no requiere talento extraordinario ni conexiones especiales. Requiere presencia, consistencia, disposición para aprender y voluntad de hacer un poco más de lo que se pide. Eso está disponible para cualquier aprendiz — independientemente del programa, la empresa o el sector.
Preguntas que nos llegan seguido sobre este tema
¿El Contrato de Aprendizaje del SENA es un contrato laboral?▼
Desde la Ley 2466 de 2025, tiene naturaleza de contrato laboral especial durante la etapa práctica. Esto amplió los derechos del aprendiz respecto al régimen anterior, aunque sigue siendo una figura diferente al contrato laboral tradicional en varios aspectos, como la remuneración y la finalidad formativa.
¿Cuánto paga el Contrato de Aprendizaje SENA?▼
En etapa lectiva, el 75% del SMLV. En etapa práctica, el 100% del SMLV. Para aprendices universitarios, la ley establece que en ninguna etapa puede ser inferior al mínimo. Con la Ley 2466 de 2025 también se reconocen prestaciones sociales según la etapa.
¿La empresa está obligada a contratar al aprendiz al terminar?▼
No es obligatorio. Sin embargo, muchas empresas vinculan a quienes demostraron buen desempeño durante la práctica. Datos del SENA indican que más del 60% de los aprendices son contratados por la misma empresa al terminar. La decisión se toma durante el contrato, no al final.
¿El tiempo como aprendiz cuenta como experiencia laboral?▼
Sí. La etapa práctica se incluye en la sección de Experiencia Profesional de la hoja de vida, con empresa, cargo, período y funciones, exactamente igual que cualquier cargo laboral. Los reclutadores colombianos lo reconocen como experiencia válida.
¿Qué derechos tiene un aprendiz del SENA?▼
Recibir el apoyo económico establecido por ley, estar afiliado a salud, ARL y pensión según la etapa, desarrollar solo actividades relacionadas con su formación, trabajar en condiciones seguras, recibir acompañamiento y — desde la Ley 2466 de 2025 — acceder a prestaciones sociales. Si la empresa incumple alguno de estos derechos, el SENA y el Ministerio de Trabajo tienen canales para denuncias formales.