Hoja de Vida
Persona escribiendo referencias laborales en su hoja de vida para buscar empleo en Colombia.

Cada referencia que escribís es una llamada que va a suceder sin que estés presente. Elegir bien marca la diferencia.

Julio 2026
6 min de lectura

Referencias Laborales para Hoja de Vida: La Llamada que Sucede Sin Que Estés Presente

📌 Respuesta rápida

Las referencias laborales para hoja de vida son personas que van a recibir una llamada del reclutador y hablar de vos sin que estés presente. Por eso, elegirlas bien y prepararlas correctamente es tan importante como escribir bien el propio CV. Lo mínimo que necesitás: nombre, cargo, empresa y teléfono. Lo que realmente importa: que la persona sepa que va a llamarle alguien y qué puede decir.

⚡ Lo que vas a encontrar acá

  • Por qué la referencia es una llamada que no controlás
  • Semáforo: a quién incluir, con cuidado, y a quién no
  • Cómo preparar a tus referencias antes de aplicar
  • Ejemplos con formato correcto
  • Los errores que más afectan el proceso de selección

Cada vez que escribís un nombre en la sección de referencias de tu hoja de vida, estás delegando parte de tu proceso de selección a otra persona. Una persona que va a recibir una llamada — posiblemente sin aviso previo — y tendrá entre tres y cinco minutos para responder preguntas sobre vos, tu actitud, tu rendimiento y si te volverían a contratar.

Esa conversación va a suceder sin que estés presente. No podés intervenir, no podés aclarar, no podés contextualizar. Lo que esa persona diga en esos minutos puede abrir la puerta a una oferta de trabajo o cerrarla sin que lo sepas.

Por eso, las referencias no son un trámite al final del documento. Son una parte activa de tu búsqueda de empleo que la mayoría de los candidatos maneja de forma completamente pasiva.

A quién incluir, a quién con cuidado y a quién no

No todas las personas que conocés son buenas referencias. La calidad de una referencia no depende solo de lo bien que te conoce — depende de si puede hablar de vos de forma objetiva, con datos concretos y con credibilidad ante el reclutador.

🚦 Guía rápida: ¿quién va en tu hoja de vida?
Verde — Inclúyelas con confianza
Jefes directos con quienes terminaste bien, supervisores que conocen tu trabajo en detalle, coordinadores que pueden hablar de logros concretos. También docentes con quienes tuviste relación cercana, si no tenés experiencia laboral.
Amarillo — Includí si las preparás bien
Compañeros de trabajo sin cargo de supervisión, personas de otras áreas que conocieron tu desempeño indirectamente, clientes frecuentes. Son referencias válidas pero necesitan más preparación porque pueden ser menos específicas en sus respuestas.
Rojo — No las incluyas
Familiares directos (padres, hermanos, pareja), personas con quienes terminaste mal una relación laboral, contactos que llevan más de 5 años sin saber de vos, personas que no te autorizaron a usarlas.

Cómo preparar a tus referencias antes de aplicar

Este es el paso que casi nadie da — y que hace la mayor diferencia. Avisar a tu referencia no es solo un gesto de cortesía. Es una decisión estratégica.

Cuando el reclutador llama a alguien que no sabía que estaba en tu hoja de vida, puede pasar cualquier cosa: que esa persona no te recuerde bien, que hable de algo que no querés destacar, o simplemente que la falta de preparación haga que la conversación suene insegura. Todo eso se traduce en una duda sobre vos.

📋 Cómo preparar a cada referencia — antes de enviar la hoja de vida

1
Avisale con tiempo
Contactala antes de aplicar, no después. Explicale que vas a incluirla en la hoja de vida y preguntale si está disponible para eso.
"Hola [nombre], estoy aplicando a un cargo de [cargo] en [tipo de empresa]. ¿Podrías estar disponible si te llaman para hablar de mi desempeño?"
2
Contale el contexto del cargo
Compartile la descripción de la vacante o al menos el cargo y sector. Así puede enfocar su respuesta en lo más relevante.
"El cargo es auxiliar contable en una empresa del sector salud. Lo que más buscan es organización, manejo de Siigo y trabajo en equipo."
3
Recordale puntos concretos
Refrescale la memoria sobre algo específico que hicieron juntos que sea relevante para el cargo. No le estás diciendo qué decir — le estás dando datos reales para que responda con seguridad.
"¿Recordás el proyecto de digitalización de archivo que hicimos en el segundo semestre? Eso encaja bien con lo que buscan."
4
Confirmá sus datos de contacto
Verificá que el número que vas a poner en el documento sea el correcto y que esté activo. Un número que no existe genera desconfianza inmediata.

Qué información incluir en el documento

Una vez que tenés las referencias listas y preparadas, el formato en la hoja de vida es sencillo. Lo mínimo que necesita el reclutador para contactar y verificar:

Referencia laboral Carlos Andrés Mora Jiménez
Supervisor de Ventas — Empresa del sector comercial
Celular: 300 000 0000
Correo: c.mora@correo.com
Relación: Jefe directo durante 2 años
Referencia laboral Luisa Fernanda Ríos Castro
Coordinadora de RRHH — Empresa del sector servicios
Celular: 310 000 0000
Correo: l.rios@correo.com
Relación: Jefa directa durante 1 año y 6 meses
Referencia personal (primer empleo) Jorge Iván Salcedo Pérez
Docente de bachillerato — Institución educativa pública
Celular: 315 000 0000
Relación: Profesor y tutor académico durante 2 años

La "relación" es un dato que pocos incluyen y que el reclutador valora: le permite entender desde qué posición esa persona te conoció y qué tan directa fue su interacción con tu trabajo.

💡 ¿"Referencias disponibles a solicitud"?

Algunos candidatos optan por escribir esa frase en lugar de incluir los datos directamente. Es válido — especialmente cuando hay preocupaciones de privacidad — pero tiene un costo: el reclutador que quiere verificar rápido tiene que dar un paso extra, y en procesos competitivos, eso puede favorecer a quien ya las incluyó. Si tenés referencias que aceptaron estar ahí, incluílas directamente.

Los errores que más afectan el proceso de selección

Después del error de no avisar a las referencias — que ya es el más frecuente — los que más aparecen son:

Incluir a alguien con quien terminaste mal. Aunque hayas trabajado años en ese lugar y la experiencia sea relevante, si hubo un conflicto al salir, esa persona puede —consciente o inconscientemente— dar una respuesta tibia o negativa. Si el reclutador nota que la referencia duda antes de hablar bien de vos, ya generó una duda.

Poner datos que no verificaste. Un número desactualizado, un cargo que cambió o un correo que ya no existe no es solo un inconveniente. Le dice al reclutador que tu hoja de vida tiene información sin verificar — y eso aplica también a lo que escribiste sobre tu experiencia.

Incluir personas que te conocen muy poco. Una referencia que cuando le preguntan "¿cómo describirías su forma de trabajar?" responde con vaguedades no ayuda. Ayuda alguien que puede decir algo concreto, con un ejemplo real.

Demasiadas referencias. Más de tres empieza a verse como compensación por falta de calidad. Dos referencias sólidas que te conocen bien pesan más que cinco nombres que van a dar respuestas genéricas.

Qué hacer si es tu primer empleo y no tenés referencias laborales

La situación es más común de lo que parece, y tiene solución. Las referencias personales existen exactamente para este caso — y son completamente válidas si se eligen bien y se presentan con claridad.

Los mejores candidatos para referencias personales cuando no hay historial laboral son docentes con quienes tuviste una relación cercana, coordinadores académicos, entrenadores o instructores, líderes de organizaciones comunitarias o religiosas, o personas con quienes hiciste trabajo voluntario o proyectos académicos con resultado concreto.

Lo que no suma en ningún caso: padres, hermanos, pareja o cualquier familiar directo. No porque no te conozcan bien — sino porque el reclutador no puede evaluar su objetividad.

Con el tiempo, vas a ir construyendo referencias laborales propias. La primera suele venir del primer trabajo, aunque sea informal o de corta duración. Un jefe que puede decir "trabajó con nosotros tres meses y fue puntual, honesto y responsable" ya es una referencia laboral válida.

Preguntas que nos llegan seguido sobre este tema

¿Cuántas referencias laborales debo incluir?

Entre dos y tres es el rango ideal. Con dos referencias bien elegidas y correctamente preparadas es suficiente para la mayoría de los cargos en Colombia. Más de tres empieza a verse como exceso — y el reclutador no va a llamar a todos de todas formas.

¿Puedo incluir a un familiar como referencia?

No es recomendable. Los reclutadores no consideran a los familiares directos como referencias objetivas porque tienen interés personal en la selección del candidato. Si no tenés experiencia laboral, optá por docentes, líderes comunitarios o personas con quienes hayas trabajado en proyectos o voluntariados.

¿Debo avisar a mis referencias antes de incluirlas?

Sí, siempre — y más que avisar, prepararlas. Contales el cargo al que aplicás, el sector de la empresa y recordales algún logro o proyecto concreto que puedan mencionar. Eso no es decirles qué decir: es darles datos reales para que puedan hablar con seguridad y con detalles específicos.

¿Qué hago si no tengo referencias laborales por ser mi primer empleo?

Incluí referencias personales de personas confiables que puedan hablar de tu responsabilidad y actitud: docentes, coordinadores académicos, líderes de organizaciones comunitarias o personas con quienes hiciste trabajo voluntario. Identificalas claramente como "referencia personal" en el documento para que el reclutador entienda el contexto.

¿Las referencias van siempre al final de la hoja de vida?

Por convención, sí — después de experiencia, educación y habilidades. También podés escribir "referencias disponibles a solicitud" si preferís no incluirlas directamente, aunque esto obliga al reclutador a dar un paso extra para verificar. Si tenés referencias que ya aceptaron estar ahí, incluirlas directamente con los datos completos es la opción más práctica.